Conor McGregor salió de los camerinos de la T-Mobile Arena en perfectas condiciones.
Momentos después, el excampeón de las 145 y 155 libras de UFC sufriría una lesión que acortó su pelea estelar frente a Max Holloway en el UFC 329 del pasado sábado.
Frente a una ola de rumores, McGregor ha tenido que aclarar que no salió a pelear con una lesión previa.
“Estaba tan afinado y listo para esta pelea. No puedo creer que esto haya pasado. Lo que se está diciendo, que caminaba raro durante mi entrada, es basura“, escribió en X. “Estaba calmado, listo y seguro. Estoy en shock que esto haya ocurrido. Literalmente el diablo me está viendo a los ojos. Lo voy a ignorar. Iré a la iglesia mañana. Superaré esto. No seré disuadido. Yo regresaré“.
McGregor, que no peleaba desde julio de 2021, afronta lo que sería un año de baja. El peleador de 38 años acumula tres derrotas consecutivas.


