A Conor McGregor le depara otro año de inactiviad.
Una semana después de su fallido regreso a la jaula que acabó con una rápida derrota por TKO frente a Max Holloway en el UFC 329, el peleador confirmó la gravedad de no una, sino dos lesiones que sufrió la noche de aquél sábado.
“Actualización: fueron los ligamentos y el menisco“, escribió en redes sociales. “Fue la misma lesión que en mi primera pelea con Holloway, solo que en la pierna opuesta. Me ha sorprendido. Entonces volví a la competencia nueve meses después para pelear con Diego Brandao. Con la medicina regenerativa de hoy en día y métodos de entrenamiento avanzados, está dentro de mis posibilidades regresar luego de nueve meses. Estoy caminando sin muletas. Estoy disciplinado y me he mantenido así desde la pelea. Me pregunto si me he salvado de algo peor aquí. En serio lo creo. Hubiese asistido a la fiesta después de la pelea como ‘el hombre’ y quien sabe qué. Creo que he sido salvado. ¡Gracias, Dios!“.

McGregor, de 38 años, precisamente no veía acción desde una derrota por TKO (detención médica frente a Dustin Poirier en julio de 2021.
Lo más probable es que ‘The Notorious’ regrese en el verano de 2027 para disputar la última pelea de su actual contrato con UFC.


